lunes, 13 de noviembre de 2017

Autismo, puzles y galletas

"¡Vamos a bailar!¡Vamos a bailar". Nuestro hijo no habla mucho, pero cuando quiere algo sabe pedirlo perfectamente. De hecho, su profesora de musicoterapia es de las personas más conscientes de ello. Su clase es por la tarde, de 17.00 a 18.00, pero cuando la casualidad los junta en la puerta del colegio varias horas antes por la mañana él tiene claro dónde quiere ir y dónde no. Aquello de que "quien canta, su mal espanta", es un refrán que en el caso de Trastorno del Espectro Autista se queda corto, muy corto. Le gusta bailar, le gusta cantar, le gusta tocar instrumentos, le gusta que los toquen para él. ¿Por qué? "Existen diversas teorías sobre esta coexistencia íntima con la música en la evolución. Algunas de estas se dieron porque al estudiar la respuesta del cerebro a la música, las áreas claves que se ven involucradas son las del control y la ejecución de movimientos. Una de las hipótesis postula que esta es la razón por la que se desarrolló la música: para ayudarnos a todos a movernos juntos", explica este artículo de El País.Leer noticia completa

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Te ha gustado la noticia? dejanos un comentario y recomiendanos, gracias!!